¡La Capital no renuncia al Ska!

 

 

 

RUDE STREET FESTIVAL, ¡LA CAPITAL NO RENUNCIA AL SKA!

…Y después de tanto esperarse, el mes pasado Bogotá vivió con alegría y arrebato la primera versión del festival Ska Paradise, un espacio al aire libre para este género musical que ha sido relevante en la cultura subterránea capitalina de los últimos 25 años. Y con este suceso se confirma lo que entre rumores se venía insinuando: el Ska y los sonidos clásicos de Jamaica regresan a ser tendencia en el panorama de la música nacional.

 

Como seguidor y fanático de los ritmos caribeños, y en especial de esta música galopante y enardecedora, genera satisfacción que el ska nacional vuelva al voz a voz. Y claro con ello, que patrocinadores y revistas de interés nacional dirijan sus ojos a lo que ocurre en la escena. Sin embargo, junto al rumor que se esparce como la pólvora, viene adherido el carácter de “renacido” en él. En mi opinión permitir que los seguidores de la escena acepten esto último, sería dejar por sentado que el ska en algún momento desapareció del radar.

¡La resurrección del ska colombiano!

Frase repetida en los últimos meses y reafirmada con la publicación de un artículo pocos días después del festival ska Paradise. Sí la aceptamos así, significa que este ritmo oldie había muerto en Colombia. Reconozco que han surgido varias explosiones u oleadas desde que llego el género a Colombia; sin embargo el mismo término oleada es usado hasta el cansancio en la historia del ska, y solo vislumbra aquellos momentos donde las circunstancias mostraron como tendencia el género, sin tener en cuenta los espacios en “blanco” cuando no fue parte de la agenda de las mayorías. Momentos fundamentales pero usualmente ignorados.

En Colombia, Entre mediados de los noventa y principios del siglo escuchar ska en la radio y televisión era muy común. En Conciertos multitudinarios les habrían cabida a las nacientes bandas nacionales; y artistas como los fabulosos cadillacs e inclusive los legendarios skatalites visitaron el país. Luego de eso y por diversos motivos el furor se disipo y poco se escuchó del genero por algunos años. De nuevo, el auge de los toques y conciertos regreso entre los años 2007 y 2011 para después volver a calmarse. Y hoy en el 2017, para algunos según lo que leo y escucho, el ska surge de la nada para estar en boca de todos, de ajenos y propios.

Los Elefantes, 1999 Bogotá, Colombia

No obstante, aceptar que esto fue así coartaría la posibilidad de que los amantes del género  hagan autocritica, y a la vez, que el ambiente musical se atasque en un camino ondulante y disperso. De paso, asumir que el ska había muerto es una visión plana y simplista que unicamente describe el momento, desde una posición sensacionalista y cómoda que ignora el trasfondo de la escena musical subterránea. Claro que se den tendencias cada tanto, es innegable; pero mientras que, para las mayorías, el género estaba dormido, los últimos 5 años estuvieron activos, y es más, me atrevo a asegurar que lo que ocurre ahora es la cosecha del arduo trabajo de algunos por mantener la vanguardia del género. Las razones por las cuales el ska dejo de ser multitudinario y renombrado son innumerables y cada uno tiene su propia visión del apagado. Cancelación de eventos por grescas, disolución de algunas de las bandas más renombradas, falta de innovación e iniciativa de las bandas… acá nos quedaríamos discutiendo cada una de las aparentes razones. Pero eso no significó que en algún momento la escena se apagara.

Hablo puntualmente de la escena del ska bogotano, de la cual he sido testigo recurrente en los últimos años. Durante este tiempo nació uno de los festivales de ska nacional más renombrados, el Rude Street Festival, que este año está por cumplir su 15°version: ¡15 en poco más de cinco años! lo que refleja que en la capital ska nunca se calló.

Rude street festival

Otra muestra es que durante este lustro nos visitaron artistas de la talla de los toasters, skatalites, desorden público, Stranger Cole, entre otros, que aunque no siempre fueron masivos, sí demostraron que habían organizadores y asistentes que le seguían apostando fielmente al ska. También durante este tiempo creció con fuerza la cultura del sound system y el toasting. Nos acostumbramos a asistir a una que otra fiesta a escuchar las rarezas y a bailar con ellas. Y claro, esencial hablar del nacimiento y consolidación de agrupaciones que nos regalaron un nuevo aire, como el punto, Impostors, Beer Club y first band, por nombrar a las bandas que dieron la cuota capitalina en el reciente ska Paradise festival. Y mientras tanto bandas como skartone o  la severa matacera no dejaron de tocar eventualmente. De hecho 5 años atrás la severa matacera organizaba en la media torta el tortazo paranoico, una tarde llena de artistas del ska y del reggae capitalino. Además, en estos últimos años, tuvimos la grata sorpresa de deleitarnos con el lanzamiento del último disco de los elefantes “Grandes éxitos de otros” ¿Entonces? La escena nunca murió, nunca hubo un año en el que no hubiese al menos uno o dos conciertos de gran interés y en ningún momento se dejó de trabajar por el género. Y solo en cuanto a la capital, porque otras regiones se caracterizan por tener escenarios quizá más pequeños pero sí constantes.

Por ello , vale la pena aprovechar el momento que se vive, y resaltar el esfuerzo que han hecho muchos porque esta música continúe sonando, por apostarle a pesar de no ser siempre tendencia. Falta mucho por llegar a tener una escena consolidada y constante, pero a pesar de ello es innegable que se ha avanzado sustancialmente. Y por último hago invitación a todos los fanáticos y seguidores para aprovechar el momento y disfrutarlo.

 

Este fin de semana es un gran ejemplo del buen momento que se vive. Los asombrosos Barrelshots llegan desde ecuador mostrándonos su early reggae bien “western” en una corta pero sustanciosa gira por la capital, junto a artistas de la talla de los candelarians o skandalo ¡oi!; gira que finalizará en el Rude street festival de este sábado, en el que a modo de celebración, contará por vez primera con la participación de la quizá más afama y virtuosa banda del ska colombiano: ¡Los Elefantes! Junto a numerosas y talentosas bandas  que nos pondrán a bailar hasta el cansancio y a demostrar por qué el ska en Colombia nunca va a dejar de sonar.

 

 

Para Jamaican Roots Radio

Por Liu Molina.